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Lorenza e Simonetta: Volontarias en Ngaoundal, Camerun

28 enero – 20 febrero 2026

Hola a todos. Soy Lorenza, y este año… de forma un tanto inesperada… surgió la oportunidad de volver a Ngaoundal, Camerún… el pueblo donde pasé tanto tiempo, que era «la esencia de mis días», como dice una famosa canción. Simonetta tuvo una experiencia fantástica en Chad este verano, con los niños, las chicas y las hermanas.

—Simo… me voy a Camerún. No voy a hacer nada especial… voy a conocer gente… ¿vienes?

—Sí… quiero hablar con ellos, conocerlos.

—¡Pues… entonces partimos!!! Para mí, fue volver a sentirme envuelta por ese polvo que amo… que no es solo físico… sino que penetra el alma… ¡es África!

GRACIAS por ÁFRICA… una África que quisiera compartir y ofrecerles a todos… ÁFRICA de esencia y origen, ÁFRICA de polvo, ÁFRICA de nada y de todo,

ÁFRICA de nacimiento y muerte, ÁFRICA de pobres y ricos, ÁFRICA de día y noche, ÁFRICA más allá del tiempo, ÁFRICA de ESPERANZA,

de un gran JUBILEO de ESPERANZA que se refleja en sus ojos.

ESPERANZA de los jóvenes, tantos, demasiados, que buscan un futuro.

ESPERANZA de los niños que juegan y viven,

ESPERANZA de las madres que, como madres de todo el mundo, acogen y ofrecen,

ESPERANZA de los hombres, ESPERANZA en los ancianos…

ÁFRICA, la verdadera cuna de la humanidad, ÁFRICA de compartir y de explotar, ÁFRICA de magia negra, ÁFRICA de sonrisas y lágrimas,

ÁFRICA en las hermanas que allí viven, ÁFRICA de abrazos,

ÁFRICA de sufrimiento, ÁFRICA de calor y de búsqueda de agua,

ÁFRICA, sencilla pero muy compleja, ÁFRICA de VIDA… …¡ÁFRICA!

Lorenza Vallarino

Mi experiencia de voluntariado en Camerún con las Hermanas de la Caridad de Santa Juana Antide Thouret ha concluido. Estas religiosas, a través de sus misiones, trabajan en todo el mundo con fines sociales, humanitarios, culturales y educativos.

En Ngaundal, mediante la gestión de dos clínicas y un hospital, la dedicación de las Hermanas, con su especialización en atención médica, les permite capacitar al personal que trabaja en los centros donde se salvan vidas a diario. En Camerún, no hay acceso a atención médica gratuita, medicamentos ni asistencia; aquí, incluso el agua potable es un bien preciado, y la Misión trabaja para ayudar a las poblaciones más pobres.

El voluntariado infunde esperanza con pequeños gestos para los indefensos porque: «QUIEN NO VIVE PARA SERVIR, NO SIRVE PARA VIVIR».

El voluntariado es, ante todo, un viaje, pero un viaje de salvación a través de la experiencia, primero “vivida” y luego “aprendida”.

Nos liberamos del absolutismo ignorante de nuestro propio ego, de nuestro propio punto de vista:

“PARA CONOCER Y RECONOCER” la existencia de diferentes perspectivas, pero con igual dignidad, sumergiéndonos en una cultura distinta.

ÁFRICA: «UN CAMINO DE TIERRA QUE COMIENZA EN EL BORDE DE LA NADA»

…donde te das cuenta de que ser blanco no es precisamente ser sincero, y donde «MI TODO» sigue buscando obstinadamente un camino

…para buscar un camino

…para buscar un camino

PORQUE MIENTRAS PERSISTAN LA POBREZA, LA INJUSTICIA Y LA DESIGUALDAD, NINGUNO DE NOSOTROS PODRÁ DESCANSAR DE VERDAD. ¡GRACIAS a mi África, a mis hermanas y a la vida misma por esta experiencia misionera que siempre llevaré en mi corazón!

Simonetta Marini