Misioneros incansables de la CARIDAD
Reunirse o reencontrarse significa sentir verdaderamente el impacto tangible de nuestra labor, tanto para quienes ya la han experimentado como para quienes están a punto de emprender el camino. Es la oportunidad de comprender el mundo de las misiones y sus realidades, y de reexaminar las propias experiencias —en toda su magnitud y complejidad— al escuchar los testimonios de los demás. Compartimos nuestras historias, entablamos un diálogo y abrimos nuestros corazones a este proyecto de fraternidad con las zonas del mundo «menos favorecidas». Nuestras hermanas nos acompañan en este camino, un trayecto que conocen bien, pues han dedicado sus vidas a servir a los más vulnerables con constancia, energía y amor. Las palabras de la Hna Agata nos invitaron a reflexionar sobre la parábola del buen samaritano: «tener un corazón que se deja conmover»; esa es la esencia para quien decide emprender una Misión. Esta experiencia de formación de voluntarios fue un proceso de enriquecimiento mutuo, fraternidad y solidaridad que nos fortaleció y nos hizo más conscientes al participar en una experiencia humana y adentrarnos en una cultura diferente. El evento culminante es la peregrinación «CON» Santa Juana Antida Thouret, con motivo del Bicentenario de su partida al cielo. Estructurada en siete estaciones, cada parada presenta su vida como una escuela de caridad: una caridad vivida a través del servicio a los pobres, la educación, el cuidado de los enfermos y la acogida a los marginados, proclamando al mismo tiempo el Evangelio mediante obras y el voluntariado. Nos guía el ejemplo luminoso de Santa Juana Antida, para que las obras de misericordia se conviertan en nuestro modo de vida.
Etapa 1) ACOGER: “«es un país extranjero, un idioma extranjero, un clima extranjero, costumbres extranjeras…» Etapa 2) AYUDAR: Madre Thouret reza a Dios en su corazón para que la ayude y bendiga su cuidado. Etapa 3) ACONSEJAR: “«Padre, en nuestro ser voluntarios, concédenos paciencia, la capacidad de esperar y sabiduría en nuestras relaciones con las personas que conocemos…» Etapa 4) CONSOLAR: Concédenos consolar a nuestras hermanas y hermanos tal como somos consolados por Ti. Etapa 5) PERDONAR: Concede la reconciliación y la paz a nuestros corazones y al mundo entero. Etapa 6) ORAR:Etapa 7) AMAR: Amar a Jesucristo, amar y servir a los pobres, que son sus miembros. «Lo que Tú quieras, lo haré mío, Dios mío». VIVIREMOA UNA VEZ MÁS la CARIDAD y CON CORAJE la POBREZA. Quiero dar las gracias a cada hermana, a mis compañeras de camino y a este maravilloso grupo formado por nosotros: «INCANSABLES MISIONEROS DE LA CARIDAD». Simonetta Marini

Estos dos días compartidos con las Hermanas de la Caridad de Santa Juana Antida y los voluntarios de la Fundación Thouret fueron realmente valiosos. Aunque no conocía a nadie, me sentí acogida de inmediato, como si siempre hubiera formado parte del grupo. Este ambiente familiar hizo que los momentos de intercambio y testimonio personal resultaran muy espontáneos y auténticos, brindándome la oportunidad de conocer historias, experiencias y valores que llevaré conmigo en mi vida cotidiana. Supe de la Fundación Thouret gracias a una amistad de la familia y despertó mi interés al instante. Investigué sobre la organización y descubrí que llevaban a cabo proyectos y misiones en todo el mundo. Desde hacía tiempo albergaba el deseo de conocer realidades distintas a la mía, y sentía que la Fundación podía ofrecerme esa oportunidad. Me puse en contacto con la Hna María Luisa para consultar si era posible hacer realidad este deseo; ella acogió mi petición con gran entusiasmo desde el primer momento y me brindó una ayuda inestimable. En julio viajaré a Camerún por espacio de un mes, llevando conmigo los valiosos consejos de voluntarios con más experiencia, una gran curiosidad y —sobre todo— un firme deseo de salir de mi zona de confort y aprender todo lo posible. Estoy convencido de que esta misión me permitirá crecer considerablemente, tanto en el ámbito personal como en el profesional.
Beatrice Rua
